viernes, 22 de agosto de 2008

Un poema de Carlos Oroza



La unidad febril premonitoria
La palabra que canta de la mar el amor que profeso
El tanteo el intento la ola
La madre en cuanto a distancia que nos da el origen.


El cinco ha quedado atrás
No obstante las maneras se precipitan
El horizonte se alarga y nos muestra el ocaso
El universo se convierte en vocales


La ascensión del cópul
Su itinerante el ave el alma los reflejos
La simpatía de los opuestos y los embarques.


Ellos van a donde nosotros ya estuvimos
En el propósito de continuar
No cesaré en el empeño
Hasta convertir el territorio en mi estatura.


Difiero de su parecer
No me gustan los adverbios sus adyacentes las estatuas
La impulsión moral de su geografía restaurada.


Pasa el viento lento
Y su sombra se desliza con suave complacencia en la corriente.
Unívoca la voz de encendidos tonos de color las mareas
Las mareas y el modo

La intuición el estilo el instinto la gracia
En el lugar. No en la hora.
En el lugar estaré siempre atento
Pero no dejaré nunca que la forma llegue al fondo para que todo siga igual.



Carlos Oroza llegó con una primera transcripción del poema escrita con comas que rompen su verso largo y musical
Desconoce mi amigo la maquina de escribir
se sorprende ante el prodigio del ordenador componiendo textos.

Hablamos de América y la revolución tecnológica
de Malú y Paco de Lucía
de Gustav Mahler
de la poesía y la música
del cinco y la ascensión del cópul
Consegí finalmente encajar el último y largo verso en una sola línea
encajar el poema en un solo folio.

Que mi amigo me disculpe
es indomable blogger
la vista previa es correcta pero al publicar la entrada
salta la última palabra: Igual