miércoles, 26 de diciembre de 2007

Una esmeralda blanca

Unas fotografías realizadas hace dos o tres años . Un paseo que empieza cerca de Ponteareas y el rio Tea. En A Cañiza dejamos la carretera de Ribadavia y Orense , para ir por el Alto das Lameiras hasta Cortegada, Arnoia, Castrelo de Miño. Paralelos al Miño subimos hasta Barbantes, iremos finalmente a Salamonde y Asturenses .
De Barbantes es el poeta Manuel Vilanova. En su libro del año 1980, "E direi-vos eu do mister das cobras"; ya en su primer poema "Vagalume no laberinto" nos cuenta cosas inauditas: "cheguei ao centro do mundo, de onde ven a música" ......."vin cheo de cobras o meu ataúde aterrador".



De su último libro "A Esmeralda branca".............
.............Pregúntase Vilanova ..........polo sentido exacto con que viviron os primeiros homes de Barbantes, cando ............. as mulleres que vivían nas augas e chamaban polos homes, / eran loiras, tiñan longos peitos e podían mudar en gatos; por ese intre máxico en que se empezou a enterrar os homes e alguén ergueu unha pedra chantada no chan para comunicarse cos espíritos supremos e deixar testemuño a xentes que virían despois...................:
Hai entón no dolmen un salto cualitativo, unha nova concepción da vida?
Un pantócrator da vida fora o dolmen
ao longo deste tempo
que os homes de hoxe xa non ven,
pois non nos enterran con gatos.
http://asuvasnasolaina.blogspot.com/2006/12/manuel-vilanova-o-xoves-pasado-30.html
http://vello.vieiros.com/manuelvilanova

sábado, 22 de diciembre de 2007

una boda en Toulouse ,



1.En el mes de Julio del año 2005,una boda en el ayuntamiento de Toulouse y la fiesta que novios e invitados hacen en la calle al salir de la ceremonia. Palmas, percusión y baile alegre. Como en la plaza Xma-el-Fna, un punto de atracción ha surgido y la gente se acerca al harka. También lo hacen los músicos ambulantes.











lunes, 17 de diciembre de 2007

Un coche azul





En la segunda imagen el coche azul está en un parque de Arcos de Vizela, hace dos semanas. En la primera está entre piedras de un camino en los alrededores de las Aceñas, en O Rosal. Un tipo de piedras aquí poco frecuente y de color amarillo u ocre, muy pocas veces rojo. Salpicaduras calizas en territorios graníticos rotundos.
El fin de un otoño muy seco que empieza a ser frío e invernal. El Tamuxe bajo de caudal, los restos del maiz quemados por la helada.
También la idea del maiz es algo que desaparece .La posibilidad de esconderse, pasear ente maizales mas altos que tu, perderse .En los montes de Torroña podría hacerse un laberinto prehistórico al modo de los que hacen con piedras en Dinamarca, Suecia, Rusia ; nuestros campos de maiz son pequeños, no permiten crear un laberinto-dédalo con maizales. Algo que ocurre en un lugar de Francia.

http://argentat.free.fr/environs/labyrinthe/index.htm

domingo, 16 de diciembre de 2007

Los colores de la carne


Una exposición en el Centro José Guerrero de Granada, comisariada por Joan Fontcuberta.
"Una profunda reflexión sobre el mundo de la industria del sexo, un tema ya tratado anteriormente por otros artistas, pero en esta ocasión, se trata de una visión "desde dentro", desde el corazón mismo del entramado del comercio sexual. Los caminos seguidos para ello son variados: desde la radical Elisabeth B., que se hizo contratar como bailarina de striptease para fotografiar ocultamente a los clientes; la convivencia de Erika Langley con las bailarinas de un local nocturno; la poética mirada de Alicia Lamarca, reflejando las camas vacías que dejaban los clientes de un club de alterne tras la consumación del acto; las instantáneas captadas por Jane Evelyn Atwood en un burdel parisiense; la visión comprometida de Maya Goded en pleno corazón de México DF.; la prostitución de los travestís recogida por Paz Errázuriz; la mirada de la prostitución ambulante de Susan Meiselas; hasta la labor a lo "paparazzo" de Alpern, apostada en un ático desde el cual fotografíaba los encuentros en un burdel ilegal".
http://Paz Errázuriz.html
http://Susan Meiselas.com
http://Jane Evely Natwood. com


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jueves, 6 de diciembre de 2007

Radio Praga


 Al pensar en Praga se me aparecen  los tranvías que todos los días cogía para ir al centro desde el hotel. O que en ocasiones utilizaba para los recorridos que a pié resultarían excesivos; para pasearme por las líneas que corren paralelas al Moldava.
Cuando viajé a Praga, hace cuatro o cinco años, no estaba conectado a internet, o si lo estaba era muy lento el enlace  y no lo utilizaba; es ahora cuando se produce el hallazgo de la página web de Radio Praga, su edición  en español  que el otro día por casualidad descubrí. Además de la actualidad con noticias y  debates polémicos; contiene la página  una  hemeroteca con artículos que tratan de muchas cosas que pueden interesar a un viajero.  Mas allá de una guía turística, o de los libros de Kafka,  gracias a Radio Praga efectúo un trabajo de archivo de documentos; en la riqueza del material encontrado viajo de nuevo  a aquella ciudad de grato recuerdo.
     Entre los  artículos  los hay que  hablan de Alphonse  Mucha y el modernismo de la capital checa; de recorridos generales por la ciudad, con sus cafés y teatros pero sobretodo sus casas,  sus innumerables edificios y barrios  de modernas viviendas de finales del XIX y hasta mediados del XX. Artículos sobre las tres estancias de Mozart en la ciudad, sobre el holocausto y el campo de exterminio de Terezin, sobre la muerte en la hoguera del hereje  Juan Hus. Sobre la carpa, el plato nacional de algunas celebraciones, sobre la  acuicultura de este pez fluvial y lacustre.  Sobre los disidentes cubanos, y la transición en Cuba el día que muera Fidel Castro.
  Podemos  encontrar  algo que apetece leer cuando uno se acuerda de la entrada de los tanques rusos , de la plaza de san Wenceslao llena de banderas checas , del estudiante Jan Pallach –una de las pocas victimas mortales de aquel acontecimiento- que allí tiene hoy un pequeño monumento. De la revolución de terciopelo, el Foro Cívico  y la Carta 77; leer sobre la historia contemporánea de los checos, su paso  del totalitarismo a la democracia, los años  que van  de Alexander Dubcek a Vaclav Havel.  
 Entre los resúmenes de noticias del año  2005 comento la que cuenta que el embajador de la República Checa acude a la ceremonia de entrega de una réplica del famoso Niño Jesús de Praga, al monasterio carmelita de San Elías, en la ciudad de Maaysrah, en el Libano. El Niño Jesús de Praga es un colegio del Arenal  en Vigo, donde yo  estudié  en los parvulitos.  Además  estos días leía la historia de la familia de Amin Maalouf, la generación de sus abuelos pertenecía a la clase media  de la montaña libanesa, y unos eran católicos de rito oriental que se pueden casar, otros eran protestantes; unos terceros eran masones. Hablaban y escribían su lengua, el  árabe; y en árabe manifestaban su pasión política por la reforma y la modernización; la libertad y la educación, la multiculturalidad del imperio turco, el progreso y la democracia.
   Tal vez porque de niño leía los siempre aliadófilos tebeos de “Hazañas Bélicas”, tal vez por el mucho cine siempre de ese signo que he visto; pero es grande  mi admiración por los pilotos de la RAF en su lucha contra Hitler , y entre ellos son mis favoritos  los pilotos polacos. Hubo en la RAF pilotos de otras nacionalidades, y entre ellos Josef Bryks un teniente checo  al que Eva Manetthova  dedica un artículo en Abril del 2005. Un militar  que cuando, en el año 1939, Hitler invade Checoslovaquia, huye a Hungría y  desde allí llega a Siria donde se alista en la Legión Extranjera. En junio de 1940 en barco llega a Inglaterra;  su dominio del inglés le permite la rápida incorporación a una escuadrilla de cazas.
    En Junio de 1941, protegiendo a 23 bombarderos, durante una encarnizada batalla sobre el territorio de la Francia ocupada, Josef Bryks derriba dos cazas enemigos, pero finalmente es derribado por un as de la aviación alemana. Con documentación falsa, salta de su avión en llamas y es hecho prisionero. Logra escapar y aparece en Varsovia

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Viajar a Marruecos




     De viajes y noticias; de  imágenes fotográficas y de un puñado de  libros se nutre mi amistad hacia Marruecos, territorio distinto y vecino. Fantástico país  y muy pobre en relación al nuestro.
     Libros de  Fatima Mernissi ,Ben Jelloum o  Mohamed Choukri, comparten apartado fisico y sentimental -dentro del conjunto de mis libros-, con la obra  mas marroquí de  Paul Bowles y Juan Goitisolo, con “Las Voces de Marrquech” de Elías Canetti, con  “Tánger et autres Marocs” de Daniel Rondeau, con “Incidencias” de Roland Barthes, con “La piedra y el centro” de J.A. Valente y su  poema  sobre la plaza Xma-el-Fna;  con los viajes de Alí Bey y Charles de Foucauld, con Gilles Perrault. Con fotos de atletas de semifondo y de futbolistas marroquís, de Abd-el-Krim, de Ben Barka, de Mohamed V. Con libros de  autores a los que llegué por curiosidad inducida desde Marruecos: el Nobel egipcio Naghib Mhafuz, el libanés Amín Maalouf, los británicos  Tarik Alí y Salman Rushdie, el turco Orhan Pamuk, el palestino E.Said, el israelí Amos Oz
       Dos ciudades marroquís son especialmente literarias. Una es Marrakech, otra es Tánger. Tánger constituye  una unidad  potente a la que pertenecen  Matisse, Paul Bowles y Angel Vazquez . Desde el Tratado de Algeciras en 1906  hasta la independencia de Marruecos, en 1956, el singular mundo que constituyó el Tánger internacional, existía en una ciudad en la que el español era la lengua de su mas importante comunidad. Vivían en Tánger mas españoles que franceses, italianos, ingleses,  portugueses, alemanes o rusos; y además hablaba español  su importante comunidad judía. Tal vez sea en los cementerios de Tánger donde más fácilmente podemos encontrar un eco de aquel tiempo. En Tánger existe un pequeño y famoso  cementerio anglicano que depende de la diócesis de Gibraltar: Hay también un viejo cementerio judio en el casco antiguo. Y el gran e internacional cementerio católico que regenta la orden franciscana y su obispado solo dependiente de Roma.      .
         La importancia histórica de Marrakech es antigua; del AntiAtlas cercano   proceden las dinastías de los califas mas importantes de Córdoba. Marraquech por su tamaño es una ciudad grande, quizás mayor que Sevilla, pero no tiene un gran río como el Guadalquivir. Marrakech en algo se parece a Granada pues  también se ven altos picos nevados a lo lejos. El Gran Atlas.    
  En  Marrakech, escribe el portugués Eugenio de Andrade en un pequeño poema en prosa del año 1984, lo primero que sorprende es su olor a caballos. “Era uma cidade ao sul. O que primeiro surpreendía era o seu cheiro a cavalos. Um cheiro bom, que nao tardava a misturar-se com outros mais leves a barro, a sol y a hortelà”. A hortelà que es el nombre portugués de la hierbabuena.
   En Marrakech no hay nada parecido a la mezquita de Córdoba o a la Alhambra, pero está la Koutubía,gemela de la giralda;  están “les remparts”, está la Plaza Xma-el-Fna: “As ruas desembocavam todas na praça, uma praça do tamanho do mundo. A vida alí fervía, sobretodo quando a tarde começava a minguar”

      En el Tratado de Algeciras España y Francia se repartieron Marruecos. En “Desierto”,un libro de Le Clezio, se cuentan episodios de la campaña militar francesa , muy especialmente  el drama de los refugiados del Tafilalet y el Sahara que llegan a Marrakech huyendo de los franceses. O la  batalla final  de Agadir, el combate desigual  entre un ejército moderno  y otro armado con espingardas, los cañones de los barcos contra la ciudad y su kasba, las ametralladoras contra  la caballería mora.

     Orwell en un artículo del año 37, desde Marrakech comenta y describe un  desfile de tropas coloniales senegalesas. Orwell , hipercrítico con el colonialismo inglés, venía de Barcelona y la represión stalinista del POUM. Francia estaba movilizada, alerta ante la Alemania nazi ; pero quien imaginaría entonces el pacto germano-soviético, la fragilidad de la línea Maginot, la entrada de Hitler en París, que esas tropas senegalesas con mandos franceses tardarían mucho en ponerse al lado de De Gaulle
          Sobre las Guerras de Africa que llenan el espacio dedicado en España al capítulo bélico- una vez que  Cuba y Filipinas se independizan-; sobre las guerras de África que preludian el alzamiento de Franco y la Guerra Civil; dos libros magníficos son  “Imán” de R.J. Sénder y las “Crónicas de Marruecos”de Ben-Cho-Sey; Del segundo hay una edición en Sotelo Blanco con prologo muy bueno y pacifista de C.J.Cela.
    Es bastante difícil recorrer Tetuán o Larache, subir por el Rif hasta Xauen y Alhucemas, sin pensar en aquella sangría. Además de la crónica de la guerra que hace un joven periodista y  recluta orensano que en ella está participando, en  las crónicas de X.R.Fernandez Oxea hay  otras muchas historias; y entre ellas la que transcurre en un remoto zoco rifeño. Como en otros lugares inesperados del mundo, también allí aparece un gallego. Un pobre campesino de Orense que había sido hecho prisionero de Abd-el-Krim: milagrosamente salva la vida y se casa; decide no volver nunca, ahora está casado, tiene hijos, es un campesino rifeño, nada le espera en su tierra que no sea malvivir. 
   Sobre la Guerra Civil española y Africa, hay dos formidables libros  el “Abrazo mortal” de Sebastián Balfour, y “Los moros que trajo Franco” de Mª Rosa de Madariaga.


martes, 4 de diciembre de 2007

Placeres. Un cementerio de Lisboa

"Lugar de refúgio nos dias sombrios, lugar de passagem nos dias iguais, lugar de êxtase nos dias luminosos, lugar de meditação nos dias de penumbra"
Unas fotografías realizadas hace algunos años . No escribo ningún comentario propio, he encontrado las palabras precisas en un blog homónimo: "Cemitério dos Prazeres".





lunes, 3 de diciembre de 2007

Viajar a Marruecos





     De viajes y noticias; de  imágenes fotográficas y de un puñado de  libros se nutre mi amistad hacia Marruecos, territorio distinto y vecino. Fantástico país  y muy pobre en relación al nuestro.
     Libros de  Fatima Mernissi ,Ben Jelloum o  Mohamed Choukri, comparten apartado fisico y sentimental -dentro del conjunto de mis libros-, con la obra  mas marroquí de  Paul Bowles y Juan Goitisolo, con “Las Voces de Marrquech” de Elías Canetti, con  “Tánger et autres Marocs” de Daniel Rondeau, con “Incidencias” de Roland Barthes, con “La piedra y el centro” de J.A. Valente y su  poema  sobre la plaza Xma-el-Fna;  con los viajes de Alí Bey y Charles de Foucauld, con Gilles Perrault. Con fotos de atletas de semifondo y de futbolistas marroquís, de Abd-el-Krim, de Ben Barka, de Mohamed V. Con libros de  autores a los que llegué por curiosidad inducida desde Marruecos: el Nobel egipcio Naghib Mhafuz, el libanés Amín Maalouf, los británicos  Tarik Alí y Salman Rushdie, el turco Orhan Pamuk, el palestino E.Said, el israelí Amos Oz
       Dos ciudades marroquís son especialmente literarias. Una es Marrakech, otra es Tánger. Tánger constituye  una unidad  potente a la que pertenecen  Matisse, Paul Bowles y Angel Vazquez . Desde el Tratado de Algeciras en 1906  hasta la independencia de Marruecos, en 1956, el singular mundo que constituyó el Tánger internacional, existía en una ciudad en la que el español era la lengua de su mas importante comunidad. Vivían en Tánger mas españoles que franceses, italianos, ingleses,  portugueses, alemanes o rusos; y además hablaba español  su importante comunidad judía. Tal vez sea en los cementerios de Tánger donde más fácilmente podemos encontrar un eco de aquel tiempo. En Tánger existe un pequeño y famoso  cementerio anglicano que depende de la diócesis de Gibraltar: Hay también un viejo cementerio judio en el casco antiguo. Y el gran e internacional cementerio católico que regenta la orden franciscana y su obispado solo dependiente de Roma.      .
         La importancia histórica de Marrakech es antigua; del AntiAtlas cercano   proceden las dinastías de los califas mas importantes de Córdoba. Marraquech por su tamaño es una ciudad grande, quizás mayor que Sevilla, pero no tiene un gran río como el Guadalquivir. Marrakech en algo se parece a Granada pues  también se ven altos picos nevados a lo lejos. El Gran Atlas.    
  En  Marrakech, escribe el portugués Eugenio de Andrade en un pequeño poema en prosa del año 1984, lo primero que sorprende es su olor a caballos. “Era uma cidade ao sul. O que primeiro surpreendía era o seu cheiro a cavalos. Um cheiro bom, que nao tardava a misturar-se com outros mais leves a barro, a sol y a hortelà”. A hortelà que es el nombre portugués de la hierbabuena.
   En Marrakech no hay nada parecido a la mezquita de Córdoba o a la Alhambra, pero está la Koutubía,gemela de la giralda;  están “les remparts”, está la Plaza Xma-el-Fna: “As ruas desembocavam todas na praça, uma praça do tamanho do mundo. A vida alí fervía, sobretodo quando a tarde começava a minguar”

      En el Tratado de Algeciras España y Francia se repartieron Marruecos. En “Desierto”,un libro de Le Clezio, se cuentan episodios de la campaña militar francesa , muy especialmente  el drama de los refugiados del Tafilalet y el Sahara que llegan a Marrakech huyendo de los franceses. O la  batalla final  de Agadir, el combate desigual  entre un ejército moderno  y otro armado con espingardas, los cañones de los barcos contra la ciudad y su kasba, las ametralladoras contra  la caballería mora.

     Orwell en un artículo del año 37, desde Marrakech comenta y describe un  desfile de tropas coloniales senegalesas. Orwell , hipercrítico con el colonialismo inglés, venía de Barcelona y la represión stalinista del POUM. Francia estaba movilizada, alerta ante la Alemania nazi ; pero quien imaginaría entonces el pacto germano-soviético, la fragilidad de la línea Maginot, la entrada de Hitler en París, que esas tropas senegalesas con mandos franceses tardarían mucho en ponerse al lado de De Gaulle
          Sobre las Guerras de Africa que llenan el espacio dedicado en España al capítulo bélico- una vez que  Cuba y Filipinas se independizan-; sobre las guerras de África que preludian el alzamiento de Franco y la Guerra Civil; dos libros magníficos son  “Imán” de R.J. Sénder y las “Crónicas de Marruecos”de Ben-Cho-Sey; Del segundo hay una edición en Sotelo Blanco con prologo muy bueno y pacifista de C.J.Cela.
    Es bastante difícil recorrer Tetuán o Larache, subir por el Rif hasta Xauen y Alhucemas, sin pensar en aquella sangría. Además de la crónica de la guerra que hace un joven periodista y  recluta orensano que en ella está participando, en  las crónicas de X.R.Fernandez Oxea hay  otras muchas historias; y entre ellas la que transcurre en un remoto zoco rifeño. Como en otros lugares inesperados del mundo, también allí aparece un gallego. Un pobre campesino de Orense que había sido hecho prisionero de Abd-el-Krim: milagrosamente salva la vida y se casa; decide no volver nunca, ahora está casado, tiene hijos, es un campesino rifeño, nada le espera en su tierra que no sea malvivir. 
   Sobre la Guerra Civil española y Africa, hay dos formidables libros  el “Abrazo mortal” de Sebastián Balfour, y “Los moros que trajo Franco” de Mª Rosa de Madariaga.

domingo, 2 de diciembre de 2007

El corazón de las tinieblas

       El corazón de las tinieblas

  En su día no tuve noticias de “Los fantasmas del rey Leopoldo”; un libro de Adam Hochschild  publicado por editorial Península en el año 2002 , que, como dice su editor,  trata de la codicia, el terror y el heroísmo  en el Congo belga  colonial.
  En la introducción , nos cuenta el autor , que cruzando en avión los Estados Unidos,  en un libro que casualmente estaba leyendo; descubrió  a pié de página una cita de Mark Twain ; escrita  “cuando formaba parte del movimiento internacional contra el trabajo esclavo en el Congo, una práctica que había costado de cinco a ocho millones de vidas”.   
    Adam Hochschild que nació en Nueva York en 1942,  que ha escrito libros y artículos, y  es profesor de periodismo en Berkeley;  llevaba veinte años  escribiendo sobre derechos humanos y había viajado media docena de veces a Africa, Había estado en el Congo en el año 1961, poco después del asesinato de Patricio Lumumba (en un piso de Leopoldville conoció a un agente de la CIA, borracho y charlatán , que se sorprendía  de que él no compartiera su alegría por la muerte del líder africano ). Hochschild  había viajado y leído pero nada sabía ni de millones de víctimas, ni de  un movimiento  transoceánico  de derechos humanos de aquella época. Las estadísticas sobre asesinatos masivos suelen ser difíciles de probar, pero aún considerando la mitad de la cifra resultaba que el Congo podía haber sido  “uno de los mayores campos de muerte  de la edad contemporánea”. En la edición española  del libro de Hochschild se incluye  un prólogo de  Mario Vargas Llosa, que empieza diciendo que es una gran injusticia histórica que Leopoldo, “que murió en el año 1909”, no figure con Hitler y Stalin, entre los políticos mas sanguinarios del siglo XX. No me altera a mi la  equiparación de Hitler y Stalin, aunque, siguiendo a Primo Levi, preferiría poner a Stalin y el Gulag, en un escalón inmediatamente inferior al de Hitler.

 Al principio, casi todo el mundo en Europa y en Norteamérica creía que la misión del rey Leopoldo II en África, era noble y civilizadora. Stanley,  había encontrado a Levingstone, había cruzado África de Este a Oeste. En todas partes se hablaba  de ese continente y la explotación de sus recursos inagotables.
     Joseph Conrad  con 32 años, pensó que en alguno de los barcos de vapor que estaban empezando a navegar  el río Congo, un marino sin trabajo podría hacer fortuna. Pronto descubrió la situación tenebrosa  que recreará en  su novela. Un  infierno y  personajes reales  como un  tal capitán Rom, un  agente colonial  que, como  Kurtz,  tenía su cabaña cercada por calaveras de nativos clavadas en estacas; pero el gran símbolo de la crueldad de aquel reinado de Leopoldo fueron los pies y manos que en gran número se amputaron. Tras las razzias en los poblados y la represión de las  sublevaciones o motines,  los soldados coloniales mutilaban a muertos y rehenes, cortaban manos y pies de negros, trofeos  que entregaban  a los jefes blancos para contabilizar su número y contrastarlo con  la munición gastada.  En tradiciones tribales posteriores se cuenta como los negros, que no conocían las latas de conserva, creían que lo que los blancos sacaban de ellas y comían , estaba hecho con pies y manos de negros.
     En la gran batalla internacional por la Reforma en el Congo, tuvieron importancia  hombres como el belga  Edmund D. Morel o el irlandés Roger Casament, cuyas apasionantes  biografías se trazan con emoción en el libro de Hochschild.  También  participaron activamente Mark Twain y A. Conan Doyle.
 Nadie podía  no ver lo que estaban pasando;  entre  las primeras denuncias de personas que estuvieron sobre el terreno, están las de dos americanos de raza negra ; el periodista e historiador G.W.Williams , y  el reverendo William Sheppardd .Abolida la esclavitud a mediados del siglo XIX, algunas iglesias protestantes  permitieron que pastores negros fueran al Congo de misioneros. Una coyuntura favoreció tal posibilidad: algunos políticos del Sur lanzaron la idea de que los negros americanos debían volver a Africa, a Liberia; gente importante daba dinero para acciones que pudieran favorecer su deseo de retornar al origen.
    El  libro de Hochschild empieza con el descubrimiento del río Congo por el portugués Diego  Cao, en 1482,  con el comercio de esclavos y su  aumento espectacular a partir del descubrimiento de América. Surge entonces un  jefe de tribu de nombre Nzinga Mbemba , que se hace llamar rey Alfonso I ,que aprende el portugués y se convierte al catolicismo, que reinará cuarenta años y escribirá cartas conmovedoras al rey de Portugal y al Papa pidiendo justicia para sus súbditos: era incapaz siquiera de proteger a sus familiares de ser raptados  y vendidos como esclavos.