sábado, 31 de marzo de 2007

Carlos Oroza.Un paseo, una cebra ,un paso de cebra.

"América". Carlos Oroza
Un fragmento en una página web, que resumo y corrijo :
http://incomunidade.blogspot.com/
Quarta-feira, Novembro 23, 2005


Por eso cuando ibas por la carretera y te desviaste hacia el mar
Y me contaste que habías visto salir de debajo de las aguas brazos .
Brazos trepando Trepando hacia la arena
Comprendí que eran seres Miles de seres que el mar había rescatado.
Miles de años de seres de America escapada.

América estaba al lado del mar tratando de subir por una inmensa
cuesta blanca arriba
De arena blanca hasta llegar al blanco fronterizo com la carretera.

Era toda América crucificada a la orilla Toda la América insalivada
y fija .
Brazos saliendo del mar crucificados avanzando brazos pájaros
sin cabeza.
Brazos voces sumisas en la orilla.

Y Poe estaba americando y Poe llevaba un bicho que habia
salido por su boca.
Y era Poe Poe Poe.
Poe haciendo ruidos con el agua.
Poe besando por el alma de la playa.

Y toda aquella gente que venía suspendida por la carretera
No se daba cuenta de nada porqur no tenían la costumbre de mirar
la oscuridad
Ni sus ojos estaban habituados a la noche
Eran los ojos oriundos los ojos de una infinita estepa sedienta y soleada.

Y fue horrible enfrentarse com "aquello". Enfrentarse com la carretera
y bajar al mar.

América estaba crucificada a la orilla. Toda la América hundida.
La América errante
Y los brazos se alzaban Se alzaban y se hundían
Se alzaban gateando hasta llegar al blanco fronterizo entre la
carretera y el mar.
Era América crucificada América hundida que trataba de llegar
a la carretera.

Aquella noche en la playa cruzaste. Tocaste aquellas manos
Y las manos se soliviantaron. Empezaron a levantarse y a rechazarte
Empezaron a golpear en el mar a sublevar las olas
A devolver al aire al cielo al techo la lluvia que había secado.
Y tu has tocado Has dado com las manos en el aire
Has dado com las manos en el agua y estás golpeando Golpeando de
nuevo con el agua.

Y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había salido
por su boca.
Poe haciendo ruidos com el agua..
Poe besando por el alma de la playa.


Vigo.12,diciembre,2004



De este otro blog, transcribo y resumo:
http://vigoblog.blogspot.com/2005/06/rosala-castro-carlos-oroza.html .
Carlos Oroza ( Burela, 1933).
Ha publicado los libros "Eléncar" (1974), "Cabalum" (1980), "Alicia" (1985), "Una porción de tierra gris del Norte" (1996), "En el Norte hay un mar que és más alto que el cielo" (1997) y "La llama prestada" (1998).
......ligado a las corrientes underground de los sesenta.....Su predisposición a publicar es escasa porque cree especialmente en la oralidad.De su poesía piensa que «es canto más que qualquier otra cosa.....».La relación que mantiene con la naturaleza es muy estrecha. ...un poeta que "codicia lo lejano, la luz. No solo la luz del sol, sino también la luz del pensamiento, del fósforo, del rayo en el bosque, la luz de la imaginación».
En 1980 dejó la ciudad de Madrid y se trasladó a Galicia. Actualmente reside en Vigo.

Carlos Oroza día a día recorre las calles, escribiendo con su figura giacomettiana el poema infinito de un Vigo que se derrama por las aceras semidesiertas, por la ría que no cesa de esconderse tras edificaciones y rellenos .

"Tus pies
Por la cuestas de luz del Calvario a la Guía tus pies
Eternamente tus pies salpicados de sol y de peces "

.
http://www.20minutos.es/noticia/212610/0/dibujos/indeleble/iluminadora/

Exposición del pintor Nelson Villalobos
Vigo. 16.03.2007Efímera pero indeleble..., instantánea pero eterna... incomprensible pero iluminadora...
Así es esta muestra del pintor Nelson Villalobos, que, jalonado por el encuentro con el poeta Carlos Oroza, describe el instante de confluencia entre su especial mundo contemporáneo y el caudal infinito que el poeta, afincado en Vigo, atesora en la oralidad paradójica de sus múltiples sensaciones.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Vigo 2005. Arqueología industrial en Cabral


En el segundo piso de la nave central hay un almacen de moldes de yeso que no es accesible pues ya no existe la escalera. Hay sin embargo un segundo almacén en otra nave.






martes, 20 de marzo de 2007

Vigo 2005.Arqueología industrial en Cabral





En la Guerra Civil española hubo cruentas batallas, frentes de combate, aviación y artillería, bombardeos de ciudades como Barcelona y Madrid. Entre los años 36 y 39 hubo un millón de muertos, miles de fusilados contra una tapia. Se rompieron vidas ;se rompieron miles de platos, vajillas, azulejo, cristal. En la enorme penuria y tristeza de la post-guerra llegó de América a Vigo Moisés Alvarez,un hombre que quería crear industria y empleo, hacerse rico.
En pocos años este hombre emprendedor creó un grupo de factorías, una moderna red de distribución por toda España. Un imperio económico que llegó a tener 4000 empleados y que ya hace muchos años se hundió.



Entre todas las empresas del grupo, la más importante era la de Santa Clara, en Cabral. Cuando se cerró esta factoría había maquinaria ,hornos; mercancía y materia prima en los almacenes. Como un automóvil abandonado en la vía publica, sin vallado eficaz estuvo años; y todo fue desapareciendo. Fue vaciada de todo lo que tenía un valor, pero aún hay montones de piezas de vajilla rota, de platos y tazas muy toscos, de botellas de muchos tipos, de piezas enteras de gres que no sabemos para que servían, de cajas de madera donde se embalaban las vajillas, de moldes de yeso. El valor de una cosa es algo subjetivo y el arqueólogo industrial o el artista contemporáneo, son muy singulares en su apreciación de esta cuestión. El arqueólogo industrial tiene interés en todo lo que había en la factoría el día que se cerró; su trabajo es hacer un inventario, hacer muchas fotografías, organizar la recogida y selección de material. Un artista puede pintar platos y objetos de gres, imitar a Gaudí y hacer muros, armarios, bancos adornados con fragmentos de mosaicos y cerámicas. Puede imaginar disposiciones de objetos que después instalará en un museo de arte o en una galería. Puede hacer arte minimal poniendo una porcelana blanca de poste de luz, sobre un taburete en una habitación vacía.



En Alvarez hay restos del proceso de fabricación del cristal, desde montones de cristal triturado de diversos tamaños a rocas de cristal compacto que no pueden levantar dos hombres. Un montón desordenado de 20 o 30 de esas piedras de cristal verde constituirían una escultura moderna de bajo precio, solo habría que proteger sus cortantes bordes con silicona.
El vidrio se recicla muy bien si no lleva otros materiales. Las botellas viejas se rompen y se apartan sus bocas pues tienen adornos y etiquetas, tapones irrellenables constituidos por plástico y metal. Son montañas de pequeños objetos multicolores.



Otra es la zona donde se almacenaba el yeso , la materia prima de las famosas porcelanas, el polvo calizo muy blanco y fino. Los tejados están ruinosos y hay humedad, barro, decenas de sacos llenos y deteriorados por el agua.
Naturalmente que esa gran extensión que fue la factoría Alvarez de Cabral, está destinada a viviendas; la cuestión es que exista un plan que conserve algunas cosas; que las integre en el proyecto de urbanización. Hay una gran chimenea de ladrillo .Hay tres hornos de túnel; túneles de ladrillo por los que pasaba un rail y un remolque; de metro y medio de alto, y uno de ancho. Hay un pequeño edificio de oficinas, un gran palafito que sustentan seis columnas, con escalera metálica exterior Hay un horno de torre, una torre en ruinas que parece sacada de un palacio exótico. Otro elemento fundamental son los varios leones de buen tamaño que rotulan y decoran una de las fachadas del edificio principal , el león era el emblema de las porcelanas Santa Clara.

lunes, 19 de marzo de 2007

Asilah 1998. Tánger 1993





Asilah



PÁGINAS DE DIARIO. (Tánger journal. 1987-1989): PAUL BOWLES

16 de Mayo 1988
La única amenidad del Ramadán era el solo de la rhaïta que se tocaba en el minarete de las mezquitas a la hora de la llamada a la oración. Este año han suprimido la música. A alguien se le habrá ocurrido que era anacrónica o contraria a la ortodoxia. “De todos modos, la gente no tiene ganas de oír tocar la rhaïta –dice Abdelouahaid- .Ya tienen música en la televisión.” En 1977, todas las noches del mes del Ramadán, grabé los conciertos de oboe. Inconscientemente, debía de sospechar que, antes o después, prescindirían de ellos. Las cosas buenas no perduran.

23 de Junio.1988
A veces pienso en que ahora nunca me acerco a la playa. Hace cincuenta años, en verano, me pasaba allí todo el año. El día en que, por lo que fuera, no iba a la playa, me parecía vacío, perdido.Los marroquíes decían que estaba loco. En aquel tiempo, los hombres no tomaban el sol. Creían que era perjudicial. Después de la guerra, los jóvenes jugaban al fútbol en la arena y, de vez en cuando, veías a una mujer adentrarse en las olas, vestida de pìés a cabeza, desde luego. La muchacha marroquí que era vecina nuestra en la calle Maimouni, tomó por costumbre llevar a las mujeres del barrio a la playa por la tarde. Regresaban antes de la puesta del sol, eufóricas. Jane decía que aquella muchacha: “Es una revolucionaria. Tiene el único par de aletas de goma de todo Tánger”

26 de Abril.1989
Calle abajo hay una casa que tiene un nido de cigüeñas en la chimenea. Cada primavera, una familia de estas aves llega, se queda dos meses aproximadamente y continúa viaje. El año pasado había dos cigüeñas jóvenes que estaban siempre rebullendo en el nido y dando saltos y batiendo las alas para entrenarse a volar.
El macho, al parecer, harto de tanto jaleo, se construyó otro nido en lo alto de una torre de electricidad, a unos treinta metros del primero. Durante el invierno, vinieron unos obreros y quitaron el nido. Ayer descubrí que las cigüeñas habían vuelto. Y en lo alto de la torre hay otro nido. ¿Vuelve todos los años la misma pareja y vienen los hijos con los padres?
Hace muchos años, por lo menos treinta,que no veo emigrar a las cigüeñas. Yo solía bajar a Merkala y desde allí las veía pasar a cientos, en perfectas formaciones en V, y volaban tan bajo que les oía batir las alas. En primavera, cruzaban el estrecho hacia España y, en otoño, regresaban. Las cigüeñas me parecen muy hermosas cuando vuelan, a pesar de esas patas que les cuelgan, delagadas como palillos. Pero uno no se fija más que en su cuello largo y sus alas grandes, que se mueven despacio.


medina de Asilah

medina de Asilah

Marraquech

FLAUTA “”Vertentes do olhar”.1984. (Eugénio de Andrade)

"Era uma cidade ao sul. O que primeiro surpreendia era o seu cheiro a cavalos. Um cheiro bom, que nao tardava a misturar-se com outros mais leves a barro, a sol e a hortelá. As ruas desembocavan todas na praça, uma praça do tamanho do mundo. A vida alí fervia, sobretudo quando a tarde começaba a minguar. Feira, mercado, bazar, a praça era tudo isso. Aquí vendia-se tudo,
desde o pao doirado aos deliciosos cachimbos de haxixe; e roms, pulseiras, caixas esmaltadas, peles curtidas, cintos estrançados, aves, túnicas, sorrisos, ervas medicinais,colares de âmbar, tâmaras, corpos tisnados, tudo aquí se vendia, sem pudor nem impudor, com aquela naturalidade que só os pobres muito pobres têm.
Mas para quem chegava de outras terras, os olhos eran mais atraídos para o circo que a praça também era: encantadores de serpentes, contadores de histórias, prestidigitadores, equilibristas, macacos amaestrados; ou entao para o olhar dos rapazes,que nos fixavam sem tréguas, tentando surpreeder o dealbar do desejo. Por tudo isto, aquela cidade às portas do deserto, onde a luz explodia mais intensa na magreza dos corpos, tinha naquele lugar a sua alma.- Monsieur, mon ami, si vous êtes pressé vous êtes déjà mort, diziam os moços quase ao nosso ouvido.-Cinco dirhams, por cinco dirhams estou ao seu dispor.
Era difícil fugir-lhes, tal a persistência, e mal um desistia, logo outro se aproximava:-Mon ami, apenas cinco...... Nao, nao , dizia eu,nao queria ver o mercado berebere, nao queria ver o kasbah, só queria mergulhar inteiro naquela ondulaçao de gestos e de vozes, perder-me naquela ardor que nao sabia bem se subia da terra seca e rasa e poeirenta ou descia de um céu implacavelmente sem nuvens. E inclinavame para um cesto de pequenas flautas. Pego numa de bambu, experimento de maneira torpe levantar algumas notas.
Com delicadeza, o jovem vendedor pega-me na mao, tira-me a flauta, leva-a à boca fitando-me nos olhos à semelhança dos encatadores de serpentes, e toda a água negra das suas pupilas se derramava nas minhas enquanto ia tocando.- Como te chamas?- Ben Azzi Mohamed.- Quanto custa a flauta? – Dez dirhams, mas para ti so cinco.- Obrigado, dou-te dez.- No queres vir tomar chá a minha casa?- No, obrigado, só quero a flauta. Era uma cidade ao sul, de palmeiras altas e muros ocres quase rosados. Dela resta apenas uma pequena flauta. Está agora ao lado dos livros, na mesa baixa da sala. E há um enorme silêncio à sua roda".



MEDITACIÓN DEL VACÍO EN XEMAÁ- EL- FNA
“LA PIEDRA Y EL CENTRO”
1982, 1991 (José Angel Valente)

"Todas las guías mienten. Nos mienten nuestros propios sentidos. La plaza es la plenitud del color, del olor, del movimiento: la extrema tensión de la vida hacia su punto de explosión. Los círculos se hacen y deshacen y vuelven a hacerse como las formas del humo o de las nubes. Hirvientes, el color y el olor. Y, a la vez, todo puede ser visto como desde el umbral de un sueño, sin penetrar en él, y puede todo quedar de súbito borrado. La plaza es, repentinamente, la multitud y su vacío: la desaparición de todos, de todo y del que mira.
A este lugar de frenesí y de placer- dice un viejo libro- se le da el nombre de Xemaá-el-Fna, la plaza de la destrucción.” ¿Qué destrucción? El sol de la tarde en su descenso va deshaciendo las figuras y las borra. Luego, borra sus sombras.Fna-el-fna: primero, la desaparición o la extinción; después, la extinción de la extinción. Con toda la multitud dentro, no visible, quedan sólo la plaza y su vacío. La multitud no se oye; la mirada no tropieza con la resistencia o la opacidad de los cuerpos. No tropieza.Y deja, a su vez, de ver.
Xemaá-el-Fna, plaza de la destrucción. “No quedará ciudad que nosotros [Allah] no destruyamos antes del día de la resurrección”, dice el Corán (XVII,58). La instantánea visión del vacío cesa y, con ella, la suspensión del ver. El bulto de la multitud se va recomponiendo, como un solo cuerpo primigenio que se multiplicase por transparencias y por sombras contra la luz rasante del atardecer.Signos de mensaje incierto: infinitas posibilidades de juego a partir del espacio vacío”, dices, cuando ya la voz -a punto de extinguirse- y la plaza y la página en blanco son una sola y misma cosa. Filtrada luz oscura, unificado pájaro del aire, plaza: plaza de los extintos y de los muertos, plaza de los vivientes."



“Las Voces de Marraquech”. 1967.(Elías Canetti)

"Anochecía, el explandor rojo se extinguía sobre el muro. Retuve en mis ojos tanto como me fué posible la imagen del muro y me regocijé ante su progresiva mutación cromática. Divisé en su sombra una gran caravana de camellos. La mayoría se había dejado caer sobre sus rodillas, otros permanecían todavía en pié.
Unos hombres con turbantes en la cabeza se movían laboriosos, pero tranquilos, entre ellos; eran la imagen del sosiego y el crepúsculo. El color de los camellos se convirtió en el del muro. Nos apeamos y nos mezclamos entre los animales. Nos sentíamos orgullosos de haber tropezado con aquella caravana de la que nadie nos había hablado. Contamos ciento siete camellos."

domingo, 18 de marzo de 2007

Rutas marroquís.1995




De Er-Rachidia a Tinhir
De Ouarzazate a Tinhir, la ruta de las kasbas. Una llanura mineral donde se suceden pequeñas lomas y oueds secos. Árido paisaje que interrumpe la aparición paulatina de vegetación, después el palmeral, los campos de cultivo. Un oasis y en él un pueblo.
Muy escaso tráfico en la carretera, y en el trayecto la sorpresa de los primeros camellos, en pequeños grupos pastando. El chofer reduce la marcha, los niños se abalanzan sobre las ventanillas. Después el autocar se para: uno de los animales se ha cruzado en el camino.
Momentos formidables en que el autobús va ligero. ¿Cuanto falta para Tinhir? ¿ Pararemos en Kelaa-Megouma? ¡En Boumalne? ¿para comer? ,¿solo para beber? , ¿por cuanto tiempo ?
En Tinhir, al llegar, ráfagas de viento sahariano levantan nubes de polvo.


Calor en la habitación sin aire acondicionado. Ducha.La botella de agua Sidi-Harazem.Carlos Fuentes y su "Constancia; y otras novelas para vírgenes":
....dormir intermitente interrumpido por sobresaltos indeseados. Uno cree que abrió los ojos y en realidad solo introdujo un sueño dentro de otro. Inversamente una realidad se acopla a otra, deformándola al grado de que parece un sueño.
Quien ha habitado temperaturas extremas en generaciones anteriores al clima artificial, sabe perfectamente que el calor y el frío son, antes que nada, estados de ánimo que empiezan por combatirse o admitirse, en el centro mismo de su existencia , que es la mente.
Y si la cabeza no nos ayuda, bebamos café caliente en climas calientes. Las temperaturas de adentro y de afuera se equilibran entonces; pero en el calor, el hielo las desequilibra y a cambio de minutos de alivio sufrimos horas de incomodidad.

El descanso y la espera del atardecer; del revolotear de pájaros y el aire fresco en la terraza.
Favorable para el viajero, la posibilidad de los Mercedes de gasoil con seis plazas y un conductor. Los "grandes taxis" o pequeños vehículos de transporte colectivo que hacen los recorridos interurbanos por un precio muy poco mayor que los autobuses paralelos. Desde Tinhir a las Gargantas del Dades, desde Ouarzazate a las Kkasbas de Ait-Benadou y Ameridil . En el gran taxi es cierto el apriete físico, el calor humano; casi siempre la música marroquí en el radio-casette durante la marcha No suele ser necesaria, sobretodo por las mañanas, una larga espera para que se complete el pasaje y se produzca la salida.


Azrou.
TIEMPO DE ERRORES ( Mohamed Chukri).
"
................ Escribo algunos capítulos de esta autobiografía en 1990. En el verano anterior me vino a visitar a Tanger mi amigo el arabista japonés Nutahara y su esposa Shuku; Estaba traduciendo al japonés "El pan desnudo". Tradujo treinta páginas y se detuvo.
-He pensado que si visito los lugares donde tienen lugar los acontecimientos del libro, la traducción me resultaría mas fácil, mas precisa y clara -me dijo
Empezamos por Tetuán para regresar de nuevo a Tánger. Lo primero que le muestro es el manantial de Ain Jabbaz. Lo fotografía desde varios ángulos. Cuando termina, me dice sonriente:
-En tu libro describes este manantial y lo que hay a su alrededor con mucha belleza y, sin embargo, no es así ni parece que lo haya sido.
-Esa es la función del arte -le contesto, con la misma amabilidad- , la de embellecer la vida hasta en sus aspectos más horribles. El manantial se grabó en mi memoria de niño como algo hermoso y debo recuperarlo con esa misma impresión, aunque sea una alberca de agua turbia.."

"..... Una brisa perfumada apacigua el ánimo, en medio de este verdor frondoso por el que pasean los jóvenes enamorados. En el estanque solo quedan algunos pececillos de colores. Cuentan que los borrachos que se refugian aquí por las noches dieron buena cuenta de los peces, haciendo de ellos unas deliciosas tapas...Ni rastro de los patos que había entonces. Solía haber un mono en una jaula que los chiquillos azuzaban, y un fotógrafo que conquistaba, con su simpatía, a los enamorados, para sacarles una foto. En Marruecos, las parejitas de enamorados, fascinados por el heroismo de la libertad, han empezado a salir de sus escondrijos y de detrás de las rejas; irrumpen en la calle y en las salas de cine; se sientan bajo los árboles, con atuendos europeos, los muchachos con corbatas. Falta de armonía en la combinación de colores. Caminar torpe de las muchachas con tacón alto. Perdidos y deslumbrados por la novedad. La edad del amor no se ha civilizado todavía....."


Grand Taxi


INCIDENTES(Roland Barthes.1987)

“En Settat he recogido a un muchacho de doce años que hacía autoestop; lleva un gran saco de plástico lleno de naranjas, de mandarinas, y un paquete envuelto en papel de tienda de ultramarinos, muy basto; serio, reservado, no suelta nada de todo eso, se lo pone en el halda, en el hueco de la chilaba. Se llama Abdelatif: En pleno campo, sin ningún pueblo a la vista, me dice que pare y me enseña la llanura: él va para allá. Me besa la mano y me alrga dos dirhams(sin duda,el precio del autobús, que había preparado y guardaba en la mano).”

“En la ruta de Marraquech a Beni-Mellal: un adolescente pobre, Abdelkhaïm, que no habla francés, lleva un cesto rústico, redondo: Lo recojo en auto-stop y lo llevo un breve recorrido. Apènas subido al coche, saca del cesto una tetera y me ofrece un vaso de té caliente ( ¿caliente?, ¿cómo es eso?); luego se apea, desaparece por un lado de la carretera.”

" Un autoestopista muy pobre que anda buscando trabajo de pueblo en pueblo(sus ojos son muy amables) me cuenta una sórdida historia acaecida en un taxi local (mientras atravesamos un bosque desierto ), cuyo chófer fue asesinado por cuatro pasajeros vestidos de mujer. “Pero un taxi local no lleva mucho dinero...” “Da lo mismo:un ladrón es un ladrón.”

“Señor, recuérdalo, no debes recoger jamás (en autoestop) a un marroquí al que no conozcas”, me dice este marroquí al que recojo en autoestop y a quien no conozco.

Rutas marroquís. 1995


En la competencia de las compañías de transporte, se vocean lineas y destinos, urgencias de salidas : !Agadir! !Agadir! ¡ Casa! ¡Ouarzazate! : En los hangares de la estación de autobuses, mas que cámara fotográfica interesaría una grabadora de sonidos.
Tal vez en autocar de linea regular viajar al Sur, atravesar el Gran Atlas. Precipicios muy considerables se suceden durante al menos treinta kilómetros, con apenas vallas, siquiera psicológicas, de defensa; desde la perspectiva de vértigo que da la altura muy alta del asiento. Alivio final cuando la señal de relajo en el chófer formidable, en su tripulación y ayudante indica que el vehículo enfila ya un tramo donde la montaña es mas baja y se intuye la llanura.
Existe la C.T.M.,de primera clase con reserva de asiento; pero el billete debe obtenerse con 24 horas de antelación. Cuando en un andar más azaroso aparece imperiosa la necesidad de moverse, acudir a la gare routiére; a todas horas salen autobuses. Dentro de pautas propias y precarias, su condición y estado varía. En los límites inferiores el billete no está numerado; ni sol o sombra, pasillo o ventanilla.
Suele ser larga la espera hasta la salida definitiva; el continuo subir de niños, vendedores ambulantes que pregonan sus productos; de ciegos y mendigos que entonan letanías y discursos, de músicos muy rústicos. Pero nadie acosará aquí dentro al forastero.
A nuestro lado transcurren conversaciones, pero el impenetrable idioma del país, ha adquirido una cierta transparencia: expresividad fonética, inusual fuerza expresiva de manos y gestos. Fuera de la excesiva concreción verbal adquiere importancia la relación singular de las personas con los objetos, con los lugares; de los cuerpos entre si. Amabilidad hacia el forastero. Alguien nos ofrece dátiles; invitamos a cigarrillos.
Los autobuses hacen muchas paradas durante el trayecto; incluido en la carretera, a personas aisladas. Cerca del destino, el autobús se va llenando poco a poco:
Entrar en Casablanca con la baca llena de bultos y la lona que los cubre. En el pasillo gente, una mujer con una gallina. También personas abarrotadas alrededor del chofer y el motor.En una parada el revisor subirá por la escalera a un macho cabrío; a un par de moutons. Buñuel mexicano por las grandes avenidas.

sábado, 17 de marzo de 2007

Marraquech.Plaza Xma-el-Fna.Ouzoud.1995



La chirimía que surge desde el interior del murmullo de la multitud. Bullicio de motocicletas, vehículos y peatones. Anochece en la gran plaza. Ambiente muy popular; gente, música, humo, mil puntos de luz.
Los círculos o harqas; aquí comediantes o contadores de cuentos; allá grupos musicales, saltimbanquis, una orquesta entera. A veces uno llega y ya están constituidos por apretadas filas de público que hacen difícil asomarse y entrar. Otras veces va a comenzar el espectáculo y se requiere la constitución del auditorio:
Acérquese el público a la línea que esta mujer de cuerpo doblado, swing y voz formidable, indica con el dedo alrededor suya. Mujer menuda que no lleva velo, pero que su cara esconde con visera que oculta ojos y nariz.
El hombre del alacrán pegado a su nariz interpreta una danza posesa; exhibe dos saurios de buen tamaño; sus fauces abre y a ellas entrega un ratón. Hombre loco, pelado y con coleta.
El hombre azul del Sahara, sentado entre amuletos y semillas extrañas; con gritos enérgicos, alta y grave voz, señala y explica su colección de objetos; la salamandra, los huevos de avestruz. De niños y mayores arranca ingenuas exclamaciones de asentimiento; más fuertes, al llegar a la vértebra enorme de algún dinosaurio o animal gigantesco que a sus manos llegó.
Acróbatas, serpientes y monos. Desde la terraza panorámica del Café du Glacier, la Koutubía muy bella en el color del sol que cae. Ocre y polvorienta la luz.




Todo el día es preludio y espera del final de la tarde. Cuando ese momento llega, en varias filas se han dispuesto hasta ochenta puestos de comida: variedad y precios para todos los bolsillos; montar y desmontar cada día.
Fogones, parrillas, sartenes, perolas, aceite; en algunos se sirven tazas de potaje por dos dirham. En otros sopa marroquí : sabor a especies rozando el picante; textura espesa, algo de garbanzos; pasta y otras cuestiones flotando; solo vegetal.
Cada puesto tiene una especialidad, y se disponen numerados en varias filas entre las que discurre gente, humo, candiles de luz. Pescado frito, berenjenas, ensaladas, brochettes. Puestos que exhiben cabezas de cordero no muy grande: cacheiras, hocicos, rabos; todo en el cerdo se come en tierras mas al Norte.
Interesante el cocinero, de largas y refinadas manos; jerarquía y dirección enérgica de pinches y ayudantes. Prueba del punto de cocción de las distintas carnes; trocearlas y mezclarlas en las adecuadas proporciones, desmenuzarlas con sus jugos.
Especie de jarrete cocido, ahora siempre “mouton”. Carne excelente que se acompaña con un pan que no se moja en la salsa sino que en ella entero se sumerge por el pinche. Así se sirve y se comerá con las manos: Un papel seco y otro con detergente se suministran al final al cliente. Chefs, ayudantes, pinches, reclamos; entre doscientas y trescientas personas, con gorros y mandiles blancos, los atienden.

No, no; decía Eugenio de Andrade. No quería que lo llevaran a ver los auténticos bazares bereberes, ni al barrio de los teñidores, ni a ningún otro sitio."Só quería mergulhar inteiro naquela ondulaçao de gestos e de vozes, perder-me naquele ardor que nao sabía bem se subía da terra seca, rasa e poeirenta ou descía de um céu implacavelmente sem nuvens"

Coger un petit-taxi y dirigirse a cualquiera de las siete puertas antiguas de la ciudad. Afrontar los largos recorridos entre puerta y puerta siguiendo la muralla. Volver al centro andando; sorteando guías, calesas, pequeñas motos.
Fundamental en los petit-taxi, el conocer el precio único de la carrera urbana y así pagar con el importe exacto. La dificultad del idioma crea un desenlace incierto si nos deben devolver un cambio.


Muy animado el atardecer en el cruce con Mohamed V . Autobuses urbanos, taxis, pitidos. Muchas veces dos personas, hasta dos personas y un niño, circulan en los ciclomotores.
Los animales protagonizan el transporte de mercancías en esta gran ciudad, con carros de muy diversos tamaños y características. Circulación de vehículos de tiro animal por la amplia avenida y en su cruce neurálgico. Buena velocidad de tráfico. Sincronización de semáforos. Trote de caballos.