martes, 27 de noviembre de 2007

El sextante de Charles de Foucauld



    A finales del  siglo XIX Marruecos  se divide política y comercialmente en dos paises  distintos y casi sin relaciones uno con otro. El primero  tiene por centro a Fez; se le puede llamar Marruecos del Norte o reino de Fez. El Segundo  tiene por centro a Marraquech y se le puede designar con el nombre de Marruecos meridional o reino de Marruecos.
   No había entonces una sola nación marroquí, sino dos sultanes que además solo ejercen su dominio en  una fracción pequeña de sus territorios; no mas allá de una cuarta parte. El resto lo ocupan tribus independientes, distintas razas,lenguas, costumbres y vestimentas. Solo en las tierras del sultán el europeo circula a pleno día sin peligro. En el inmenso territorio tribal solo puede penetrar disfrazado y con grave peligro: si se le reconociese sería muerto por espía..
   Así presenta Charles de Foucauld en 1887, la narración  de su “Viaje a Marruecos”.
   Foucauld , el general Leatuney y Pasteur son tres europeos al que el Marruecos actual dedica avenidas y respetuosa consideración.
   Foucauld fué un joven aristócrata; un díscolo oficial de caballería destinado en Argelia. Allí se  interesa por el país y realiza un brillante trabajo lingüístico y etnográfico  sobre los  amazig, los bereberes. Con 25 años ,Fouculd consigue el apoyo de la Societé de Géographie  de Argel para su gran proyecto de viajar a Marruecos.
      Durante quince meses se prepara; establece su forma física y su régimen alimentario; vorazmente se documenta todo lo que puede sobre el país; estudia árabe, amazig y hebreo. Hasta que muy recientemente por razones económicas emigró masivamente a Israel, hubo siempre una colonia judía importante en Marruecos. Foucauld se convierte en israelita, es el rabino José, un rabino mendigo que va  de villa en villa. Disfrazado con esta identidad recorrerá en 11 meses 4000 quilómetros de los que 2250 eran absolutamente desconocidos para los geógrafos; determina 45 longitudes y 40 latitudes, recoge mas de 3000 altitudes donde solo se conocían unas docenas, descubre diversos puertos para franquear la cordillera del Atlas. Sus instrumentos fueron una pequeña mochila,un pequeño cuaderno de 5 centímetros  cuadrados y un lápiz de dos centímetros, brújula, reloj, sextante, cronómetro, barómetros y termómetros de varios tipos.
     Durante su viaje, en todo tipo de circunstancias, debe realizar  anotaciones y pequeños dibujos Al ser judio y pobre, nadie quiere su compañía: la marginación social a él le sirve para estar solo. En las caravanas nadie quiere ir a su lado, Al dormir y al comer, al mear, nadie lo quiere cerca. Si un día alguien le descubre con un sextante, le podrá decir  que son objetos  de su religión, cosas  que debe tener un rabino aunque sea pobre.
    Cuando está entre los judíos se convierte en un israelita piadoso que viaja a Marruecos para conocer la condición de sus hermanos. Su lugar de nacimiento es Jerusalem, Moscú, o Argel. A los judíos les dirá que el sextante sirve  para leer el futuro en el cielo, dar noticias de los ausentes, hacer pronósticos metereológicos, o cualquier otra cosa que se le ocurra. Consigue así  conjurar el gran peligro: la curiosidad de las mujeres y niños de las terrazas vecinas Las terrazas de las casas donde va viviendo serán el lugar privilegiado en el que  tomar mediciones. Llegó a tener un amigo, el rabino Mardoqueo Abi Segur que  se quedaba de guardia en la escalera con la misión de entretener a todo el que intentase molestarlo.
   De vuelta en París, en 1885, se le otorga la medalla de oro de la Societé Française de Geographie. Pero el vizconde de Foucauld sufrirá un cambio radical en su viaje: se irá a vivir y morirá en Marruecos, finalmente en el desierto. En su madurez se convierte a un  cristianismo comprometido con el ascetismo y la soledad, funda la Fraternidad de los Hermanos de Jesús. que vive en cabañas como los pastores de camellos. Desde una perspectiva profundamente cristiana no ven imposible un estrecho contacto con el Islam, con la Tora

No hay comentarios: