domingo, 18 de marzo de 2007

Rutas marroquís.1995




De Er-Rachidia a Tinhir
De Ouarzazate a Tinhir, la ruta de las kasbas. Una llanura mineral donde se suceden pequeñas lomas y oueds secos. Árido paisaje que interrumpe la aparición paulatina de vegetación, después el palmeral, los campos de cultivo. Un oasis y en él un pueblo.
Muy escaso tráfico en la carretera, y en el trayecto la sorpresa de los primeros camellos, en pequeños grupos pastando. El chofer reduce la marcha, los niños se abalanzan sobre las ventanillas. Después el autocar se para: uno de los animales se ha cruzado en el camino.
Momentos formidables en que el autobús va ligero. ¿Cuanto falta para Tinhir? ¿ Pararemos en Kelaa-Megouma? ¡En Boumalne? ¿para comer? ,¿solo para beber? , ¿por cuanto tiempo ?
En Tinhir, al llegar, ráfagas de viento sahariano levantan nubes de polvo.


Calor en la habitación sin aire acondicionado. Ducha.La botella de agua Sidi-Harazem.Carlos Fuentes y su "Constancia; y otras novelas para vírgenes":
....dormir intermitente interrumpido por sobresaltos indeseados. Uno cree que abrió los ojos y en realidad solo introdujo un sueño dentro de otro. Inversamente una realidad se acopla a otra, deformándola al grado de que parece un sueño.
Quien ha habitado temperaturas extremas en generaciones anteriores al clima artificial, sabe perfectamente que el calor y el frío son, antes que nada, estados de ánimo que empiezan por combatirse o admitirse, en el centro mismo de su existencia , que es la mente.
Y si la cabeza no nos ayuda, bebamos café caliente en climas calientes. Las temperaturas de adentro y de afuera se equilibran entonces; pero en el calor, el hielo las desequilibra y a cambio de minutos de alivio sufrimos horas de incomodidad.

El descanso y la espera del atardecer; del revolotear de pájaros y el aire fresco en la terraza.
Favorable para el viajero, la posibilidad de los Mercedes de gasoil con seis plazas y un conductor. Los "grandes taxis" o pequeños vehículos de transporte colectivo que hacen los recorridos interurbanos por un precio muy poco mayor que los autobuses paralelos. Desde Tinhir a las Gargantas del Dades, desde Ouarzazate a las Kkasbas de Ait-Benadou y Ameridil . En el gran taxi es cierto el apriete físico, el calor humano; casi siempre la música marroquí en el radio-casette durante la marcha No suele ser necesaria, sobretodo por las mañanas, una larga espera para que se complete el pasaje y se produzca la salida.


Azrou.
TIEMPO DE ERRORES ( Mohamed Chukri).
"
................ Escribo algunos capítulos de esta autobiografía en 1990. En el verano anterior me vino a visitar a Tanger mi amigo el arabista japonés Nutahara y su esposa Shuku; Estaba traduciendo al japonés "El pan desnudo". Tradujo treinta páginas y se detuvo.
-He pensado que si visito los lugares donde tienen lugar los acontecimientos del libro, la traducción me resultaría mas fácil, mas precisa y clara -me dijo
Empezamos por Tetuán para regresar de nuevo a Tánger. Lo primero que le muestro es el manantial de Ain Jabbaz. Lo fotografía desde varios ángulos. Cuando termina, me dice sonriente:
-En tu libro describes este manantial y lo que hay a su alrededor con mucha belleza y, sin embargo, no es así ni parece que lo haya sido.
-Esa es la función del arte -le contesto, con la misma amabilidad- , la de embellecer la vida hasta en sus aspectos más horribles. El manantial se grabó en mi memoria de niño como algo hermoso y debo recuperarlo con esa misma impresión, aunque sea una alberca de agua turbia.."

"..... Una brisa perfumada apacigua el ánimo, en medio de este verdor frondoso por el que pasean los jóvenes enamorados. En el estanque solo quedan algunos pececillos de colores. Cuentan que los borrachos que se refugian aquí por las noches dieron buena cuenta de los peces, haciendo de ellos unas deliciosas tapas...Ni rastro de los patos que había entonces. Solía haber un mono en una jaula que los chiquillos azuzaban, y un fotógrafo que conquistaba, con su simpatía, a los enamorados, para sacarles una foto. En Marruecos, las parejitas de enamorados, fascinados por el heroismo de la libertad, han empezado a salir de sus escondrijos y de detrás de las rejas; irrumpen en la calle y en las salas de cine; se sientan bajo los árboles, con atuendos europeos, los muchachos con corbatas. Falta de armonía en la combinación de colores. Caminar torpe de las muchachas con tacón alto. Perdidos y deslumbrados por la novedad. La edad del amor no se ha civilizado todavía....."


Grand Taxi


INCIDENTES(Roland Barthes.1987)

“En Settat he recogido a un muchacho de doce años que hacía autoestop; lleva un gran saco de plástico lleno de naranjas, de mandarinas, y un paquete envuelto en papel de tienda de ultramarinos, muy basto; serio, reservado, no suelta nada de todo eso, se lo pone en el halda, en el hueco de la chilaba. Se llama Abdelatif: En pleno campo, sin ningún pueblo a la vista, me dice que pare y me enseña la llanura: él va para allá. Me besa la mano y me alrga dos dirhams(sin duda,el precio del autobús, que había preparado y guardaba en la mano).”

“En la ruta de Marraquech a Beni-Mellal: un adolescente pobre, Abdelkhaïm, que no habla francés, lleva un cesto rústico, redondo: Lo recojo en auto-stop y lo llevo un breve recorrido. Apènas subido al coche, saca del cesto una tetera y me ofrece un vaso de té caliente ( ¿caliente?, ¿cómo es eso?); luego se apea, desaparece por un lado de la carretera.”

" Un autoestopista muy pobre que anda buscando trabajo de pueblo en pueblo(sus ojos son muy amables) me cuenta una sórdida historia acaecida en un taxi local (mientras atravesamos un bosque desierto ), cuyo chófer fue asesinado por cuatro pasajeros vestidos de mujer. “Pero un taxi local no lleva mucho dinero...” “Da lo mismo:un ladrón es un ladrón.”

“Señor, recuérdalo, no debes recoger jamás (en autoestop) a un marroquí al que no conozcas”, me dice este marroquí al que recojo en autoestop y a quien no conozco.

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